viernes, 1 de junio de 2007

Segundo Seminario Internacional de Modernización del Estado

Varios estudiantes universitarios, profesionales y políticos se reunieron en un espacio de intercambio de ideas y reflexión.

En virtud de los exitosos resultados obtenidos en el Seminario Internacional Sobre Modernización del Estado, “Un mejor gobierno para un país serio”, realizado en octubre del 2006. La Jefatura de Gabinete de Ministros, a través del proyecto de Modernización del Estado con la participación de la Subsecretaría de la Gestión Pública, organizaron esta vez bajo el lema de “Mejores políticas para un mejor gobierno” el Segundo Seminario Internacional sobre Modernización del Estado, los días 30 y 31 de Mayo en el Hotel NH City de la Capital Federal. El encuentro tuvo un alto acatamiento de participantes de toda índole.

El acto fue inaugurado por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien destacó que el gobierno dio “transparencia a las compras del Estado” mediante la “digitalización de la gestión”, tema discutido el primer Seminario. También participaron el Ex Presidente chileno Ricardo Lagos, la Senadora Nacional Cristina Fernández de Kirchner, los ministros Daniel Filmus y Gines González García y otros oradores internacionales de España, México y Brasil.

Luego de dos días de intensa jornada donde participaron funcionarios y expertos nacionales e internacionales sobre políticas de estado concluyó la ceremonia el Subsecretario de la Gestión Pública, de la Jefatura de Ministros, Juan Manuel Abal Medina.


ALENTO LA CANDIDATURA DE CRISTINA

Ricardo Lagos, fue el principal invitado en el Segundo Seminario Internacional sobre Modernización de Estado, destacó el valor de los consensos en los estados democráticos, afirmando que “es a través de las políticas públicas como podemos implementar las demandas que democráticamente se hacen en un sistema democrático”, tras estas palabras el ex presidente chileno brindó un fuerte apoyo a la candidatura de la Primera Dama Cristina Fernández de Kirchner, al garantizarla como un ejemplo para una mejor calidad de democracia.

El ex Jefe de Estado chileno fue uno de los más aplaudidos en la primera jornada del Seminario en su exposición aseveró que las políticas públicas son el resultado de una demanda ciudadana y sentenció que el desafío que los gobiernos deben asumir es “cómo somos capaces de avanzar para atenderlas”. También afirmó “en un régimen democrático el principal comunicador es el Presidente de la Republica”

La Senadora Nacional, Cristina Fernández de Kirchner se refirió como un amigo a Lagos agradeciendo sus palabras y le aconsejo que escriba “un manual para ser presidente” y que ella tenia la persona indicada para que lo pueda ayudar a redactarlo haciendo referencia al primer mandatario.

En el discurso la primera dama consideró que el país “está estabilizado por lo cual es necesario darle concertación política pluralista" y esperar conseguir “un modelo de país donde la utopía, la esperanza y la ilusión del progreso no sea sólo para reducidas clases sociales, sino para cada uno de los ciudadanos”

También se hizo referencia al acto del 25 de mayo en Mendoza afirmando “El otro día se cumplió cuatro años y yo pude ver algo en Mendoza que en mis 54 años nunca había visto. En un mismo acto hombres y mujeres de mi partido, el justicialismo, y hombres y mujeres del radicalismo compartieron en un mismo espacio político sin barras, sin agresiones, y al contrario aplaudieron a Hipólito Yrigoyen y Juan Perón”.

Por: Leila Estrada

Un mundo insoportable

(por Nora Veiras) Lunes 19-mar-2007 Era domingo a la tarde. Espléndido. Sol, una temperatura agradable, nada de viento. Un escenario ideado para disfrutar. En un sendero rodeado de inmensos árboles, esos añosos, que llevan generaciones viendo pasar la vida de los otros, tres criaturas se inquietan al vernos entrar. Sí, entrar porque el sendero conducía a un viejo club de tiro abandonado. El más grande, flaquito como todos, con las costillas al descubierto, se acerca: –No se asusten –dice e invita a evaluarlos–. No tenemos nada, nos perdimos y no sabemos cómo salir. –No hacemos nada –aparece otra voz más infantil todavía–. Nos estamos drogando, tranquilos. El tercero llevaba la infaltable lata de pegamento con la bolsita para poder encerrarse a aspirar en ese otro mundo. Les indicamos el camino, buscaron a un cuarto que estaba más desorientado aún, y se fueron con rumbo desconocido. Nosotros seguimos camino. Ibamos a ver las cabras, las vacas, la quinta de lechugas, cebollas, tomates y la plantación de maíz. Todo orgánico, todo natural, nada de tóxicos. En eso había mutado el inmenso terreno donde en algún tiempo se reunían para aprender a disparar con precisión. Del otro lado del camino, “la comunidad” seguía desplegando actividades. Desde las seis de la mañana un grupo de sesenta personas de distintas partes del mundo se organizan para autoabastecerse y abastecer a sus “clientes”. Elaboran cerámicas, panes, budines, trabajan en jardinería, reparten leche de vaca y de cabra. “Vivimos como la primera comunidad que siguió al hijo de Dios”, explica uno de ellos ante la incredulidad de alguien que intenta entender, pero choca en cada pregunta con sus propios prejuicios. Son de distintas edades, culturas, clases, todos diferentes pero todos movidos –creo– por un mismo objetivo: hacerse otro mundo posible. Para entrar a la comunidad dejan “todo”. Ni discos, ni ropa, ni películas. “Acá no hay nada de uno, todo es para todos”, repite una de las chicas que hace cinco años dejó atrás su otra vida. “¿Qué dejé?” –se pregunta y se responde: “la independencia, la libertad, pero tenía eso y no era feliz. Acá estoy bien, no hay egoísmo o, por lo menos, el egoísmo no es lo que rige todo como allá”. “Allá” es ese mundo en el que uno vive, sobrevive, a tientas tratando de “protegerse” ¿De qué? De todo, de los precios, del vecino, de la pobreza, de la soledad, y ahora ¡hasta del granizo! Un mundo en el que prima una ilógica de exterminio que ni el más diabólico demiurgo hubiera imaginado. Un mundo en el que los intentos colectivos son tachados, todavía, de sospechosos. En esa espléndida tarde de domingo me encontré con dos formas de evadirse de una realidad insoportable. Unos y otros cayeron o eligieron el afuera. ¿Y el resto?